Tratamientos

Adolescentes


Atendemos a jóvenes a partir de los 12 años y en estos casos el tratamiento se une a un seguimiento con los padres para poder conocer y apoyar la evolución de su hijo.

A modo de ejemplo señalo algunos de los problemas que se atienden:

  • Los problemas de estrés y ansiedad que dificultan, entorpecen y angustian considerablemente la vida.
  • Los problemas de estudio y los de adaptación en general.
  • Los problemas de aceptación de su propia identidad sexual.
  • Las depresiones que originan falta de interés por la vida, sensación de tristeza, desánimo, apatía.
  • Ansiedad, fobias, miedos desproporcionados: a la sangre, a los espacios cerrados y pequeños (claustrofobia), a los ascensores, a viajar sólo, a volar, a los insectos, a los espacios abiertos (agorafobia), a los grandes almacenes, a las aglomeraciones, etc.
  • Conductas obsesivas.
  • Conflictos familiares (separación de los padres, pérdidas...)
  • Falta de habilidades sociales, baja autoestima, aislamiento.
  • Agresividad, falta de control de impulsos
  • Problemas relacionados con las drogas y adicciones de todo tipo (compras, internet...) , tanto a los padres para así poder prevenir, detectar y actuar mejor con sus hijos, como a los propios jóvenes
  • Abusos (sexual, físico, psicológico y emocional)
  • Estrés Post-Traumático.
  • Trastornos de la conducta alimentaria (anorexia, bulimia, sobrepeso...)

Adultos


Los problemas psicológicos más frecuentes tratados:

  • Los problemas de estrés y ansiedad que dificultan, entorpecen y angustian considerablemente la vida.
  • Las crisis de ansiedad o de pánico aterrador.
  • Las fobias, miedos desproporcionados: a conducir, a la sangre, a los espacios cerrados y pequeños (claustrofobia), a los ascensores, a viajar sólo, a volar, a los insectos, a los espacios abiertos (agorafobia), a los grandes almacenes, a las aglomeraciones, etc.
  • Las obsesiones o pensamientos que se nos imponen una y otra vez.
  • Las compulsiones, repetición de actos con los que se pretende evitar un peligro imaginario (lavarse en exceso, perfeccionismo, recontar, comprobar repetidamente las cuentas, el agua, el gas, la cerradura...)
  • La hipocondría que hace sufrir como si realmente sufrieran enfermedades concretas.
  • Las celotípias, en las que se desconfía con grandes sufrimientos de la persona querida sin razones suficientes.
  • Las depresiones que originan falta de interés por la vida, sensación de tristeza, desánimo, apatía.
  • Los Trastornos Bipolares en los que se produce una alternancia entre episodios depresivos y episodios maníacos o hipomaníacos en los que los pacientes se pueden sentir todopoderosos y ocasionan molestias a las familias, por su constante actividad, falta de sueño, tendencia a realizar gastos excesivos, etc...
  • La esquizofrenia y los trastornos psicóticos.
  • Los problemas de pareja y/o divorcio. Ayudar a recomponer la pareja o a disolverla de la mejor forma para ambos
  • Problemas que requieren una adecuada mediación, con especial atención a los familiares.
  • Las adicciones (al trabajo, al sexo, las drogas, las compras, internet...) tanto a familiares como a la persona que demanda tratamiento.
  • Los problemas sexuales (impotencia, eyaculación precoz, anorgasmia, vaginismo...) que en la mayoría de los casos son de fácil solución.
  • La elaboración del duelo o la pérdida.
  • Estrés Post-Traumático.
  • Abusos (sexual, físico, psicológico y emocional)
  • Trastornos de la conducta alimentaria (anorexia, bulimia, sobrepeso...)
  • Personas homosexuales: Ayudamos a las personas gays y lesbianas que necesitan ayuda especializada para realizar la integración y plena aceptación de si mismos, cuando tienen dificultades en el proceso de comunicar a su entorno su opción sexual o en cualquier otro aspecto que puedan necesitar relacionado con su sexualidad.
  • Familias de personas con discapacidad intelectual: Las familias de las personas con discapacidad intelectual deben hacer adaptaciones emocionales y familiares a lo largo de toda la vida. Algunas veces necesitan ayuda para aceptar la realidad de su hijo y gestionar emocionalmente la nueva situación familiar.